Las escaleras deben de ser fabricadas bajo unos estándares europeos. En el caso de las escaleras portátiles, el estándar europeo de referencia, es la normativa EN 131. Esta normativa recoge los requisitos técnicos que deben de cumplir este tipo de escaleras. Recoge requisitos del tipo dimensionales, de materiales y de ensayos. Dentro de los requisitos de ensayo, es donde la norma establece que pruebas deben superar las escaleras y como deben realizarse. Es en esta parte, donde se encuentra la prueba de carga. Es la parte 2 de la norma EN 131, la cual incluye estos ensayos.
En primer lugar, vamos a ver las dos categorías, que la propia norma contempla, escaleras de uso profesional y escaleras de uso no profesional. Las escaleras de uso profesional, son escaleras que además de cumplir con los requisitos de la norma, cumplen ciertos ensayos más estrictos. Por el contrario, las escaleras de uso no profesional, aunque cumple con la normativa 131, los ensayos superados son menos estrictos que para ser categorizada escalera de uso profesional. Esta diferencia se da en dos pruebas, las pruebas de carga y las pruebas de durabilidad.
Prueba de carga: resistencia que puedes confiar
La prueba de carga, o mejor dicho, prueba de resistencia, consiste en someter la escalera a ciertas cargas para ver la resistencia estructural de la escalera. Se lleva a cabo colocando una carga en el peldaño más cercano al centro de la escalera, en un punto situado a 50 mm del montante y distribuirse a lo lardo de 100 mm de la longitud del peldaño. Esta carga se aplica durante un minuto.
Primero se aplica una carga de 225 KG. Si la escalera resiste sin deformarse, supera la prueba para categorizarla como escalera de uso no profesional. Si no superase esta prueba con esta carga, la escalera no puede certificarse bajo la norma EN 131.
Si ha superado la primera carga, se vuelve a realizar la prueba, con una carga de 270 KG. Si resiste sin deformarse, supera la prueba para categorizarla como escalera de uso profesional. Si no superase esta prueba con esta carga, pero si la prueba con la carga anterior, la escalera sería de uso no profesional.
Prueba de durabilidad: clave para el uso intensivo
Como decíamos antes, existe otra prueba, también excluyente, para categorizar las escaleras para uso profesional o no profesional, la prueba de durabilidad. Esta prueba consiste en someter la escalera a una serie de cargas para simular un ciclo de uso. Se coloca una carga de 150 kg en la misma posición de la prueba anterior, y una segunda carga¡, igual que la anterior, pero en la plataforma o peldaño superior y en el lado contrario. El ensayo se lleva a cabo de manera que se aplica progresivamente durante un segundo la primera carga, se mantiene esa carga durante otro segundo, y se libera la carga progresivamente durante otro segundo, se deja descansar la escalera durante otro segundo, y se repite el mismo proceso de la primera carga, pero con la segunda carga. Un ciclo completo, equivale a un ciclo de uso.
Si la escalera supera 10.000 ciclos sin deformarse, se puede categorizar como escalera de uso no profesional. Si no superase esta prueba con esta carga, la escalera no puede certificarse bajo la norma EN 131.
En el caso de que la escalera superar los 50.000 ciclos sin deformarse, se puede categorizar como escalera de uso profesional. Si no superase esta cantidad de ciclos, pero si los ciclos de la prueba anterior, la escalera sería de uso no profesional.
Tu seguridad, nuestra garantía
Las pruebas son excluyentes entre sí. Es decir, para categorizar una escalera como escalera de uso no profesional o escalera de uso profesional, deben de cumplir ambas pruebas, la de resistencia y la de durabilidad.
En resumen, es importante conocer a que pruebas son sometidas las escaleras para entender la diferencia entre escaleras de uso profesional y las de uso no profesional.
A la hora de elegir una escalera, es sencillo. Si es para usar como herramienta de trabajo, la escalera debe de ser siempre certificada y con categoría de escalera de uso profesional.